20.7.09

Jens y los pingüinos

Jens era al principio "grupo sueco" en un cd sin nombre que me dejó Karin hace ya más de cuatro años. Era una voz profunda gritando cosas sobre taxis negros y hablando de fenómenos en el cielo que me emocionaba más de lo normal.

Cuando le puse nombre, corrí a ponerle cara y no le pegaba nada.

Hace dos años lo primero que vi de él fue su cabeza mientras arreglaba unos cables sobre el escenario y me asusté un poco porque tenía poco pelo. Un grupo de chicas H&M lo acompañaban.

Ayer nos volvimos a ver en Oporto. Sin chicas esta vez, solo Jens y su (bailarín, alto y tremendamente atractivo) amigo Viktor Sjöberg, con camisas a juego (Jens una flor bordada, Viktor un hermoso pajarito), cantando y bailando y jugando a ser avionetas. "Está mucho más animado", comentábamos, y luego maliciosas nos fijamos en que esta vez bebía cerveza y no agua.

Todo ese tiempo un papelito entre mis dedos con tres dibujos. Una colección de cuchillos formada por un taxi negro obra de Milk, un dinosaurio llamado Ramón (mi obra) y una tarta de cumpleaños (Luneira).

Cuando hablamos con él después del concierto, nos dijo que le habían gustado mucho los dibujos y que el Faraday era un festival muy adorable y que sí, que hoy estaba más contento, y que no nos fuésemos que iba a pinchar.

En su mano tenía escrito (en portugués): "Cúbreme de petróleo como a un pingüino"
Y como en un sueño, pareció normal y ni se me ocurrió preguntar qué (diablos) significaba (lo averiguaré).

Como si me dijese que a él también le gustaría vivir así, inconscientemente.

14.7.09

De muelas y de sueños

Hace dos noches soñé que el dentista decidía que no era necesario sacarme más muelas (cuando ya se había decidido previamente por tres).

Cuando ayer fui al dentista, me extrajo (bonito eufemismo para "arrancó") una mientras silbaba alegremente. Pero decidió que la que faltaba de las tres elegidas, no era urgente.

"Si no te da la lata, se puede quedar".

Los sueños se cumplen a medias, pero siempre es mejor que nada.

12.7.09

Historia de los griegos

Leyendo "Historia de los griegos" de Indro Montanelli estoy aprendiendo un montón de cosas:

- La palabra "sibarita" viene de la antigua ciudad de Síbari (colonia griega en Italia), una ciudad, como te puedes imaginar, rica y llena de lujos que desconocía la guerra. Tanto, tanto, que cuando por alguna extraña razón se decidieron a atacar a una ciudad vecina -Crotona-, fueron derrotados porque el ejército enemigo se puso a tocar la flauta y los caballos sibaritas no pudieron evitar ponerse a bailar.

- Pitágoras, además de ser un genio de las matemáticas y todo eso, era un ser privilegiado que recordaba los distintos cuerpos por los que había pasado su alma.

- Licurgo (el creador de las leyes de Esparta) impuso sus normas de forma algo radical: dio a sus conciudadanos un plazo de prueba, que las probaran hasta el día siguiente cuando él hubiese vuelto. Y lo que hizo fue irse y no volver (se murió a propósito en Delfos, el muy astuto), y las leyes quedaron para siempre.

¡Y no he llegado ni a la época áurea!

(Este libro y el anterior, el El Mago de John Fowles, los estoy leyendo por recomendación de mi papá. De hecho este es una edición de 1963 y costaba 50 ptas).

10.7.09

Spotify sin invitación

Sé que llego un poquito tarde a todo esto de Spotify, pero solo debido a que como una tonta me había quedado esperando a que alguien me invitase. Hasta hoy: con una pequeña investigación, descubrí que lo de las invitaciones es mentira!

Pincha aquí y te saltas ese paso. Yo ya estoy disfrutando del programa, aunque tanta elección me hace quedarme un buen rato pensando cada vez que intento decidir qué me apetece escuchar.

6.7.09

Sin especie

"Todo estaba igual; los clientes eran estudiantes y artistas pobres de Bloomsbury: post graduados que hacían sus tesis doctorales, actores sin trabajo, empleados editoriales, todos ellos jóvenes y de mi estilo. Pero, si la clientela seguía siendo la misma, yo había cambiado. Escuché las conversaciones de mi alrededor; y me sentí primero desconcertado y luego alienado por su insularidad, su inocencia repentinamente revelada. Miré a mi alrededor tratando de descubrir a alguna persona por la qeu pudiera sentir hipotéticos deseos de conocerla más a fondo, y no encontré a nadie. Era la innecesaria confirmación de que yo ya no era inglés; y se me ocurrió que en aquel momento debía sentir lo mismo que Alison había sentido muy a menudo: una mezcla, ante los ingleses, de irritación y asombro por el hecho de tener el mismo idioma, el mismo pasado, muchísimas cosas en común, y no formar parte, sin embargo, de esa comunidad. La sensación de ser no ya un ser sin raíces, sino algo peor, sin especie."

John Fowles, "El mago".

3.7.09

Desde Borreiros para el mundo

Hace ya unos días que decidí dejar de creer que no tengo nada que contar. Blogs desde Viena tiene que haber muchos, pero ¿cuántos hay desde Borreiros?

El problema es mi tradicional autismo estival en el que lo que ocurre va más por dentro que por fuera (y va tan por dentro que sacarlo fuera me parece ponerlo en peligro y total, tampoco es que me interese compartirlo).

Aunque sí que he hecho cosas. Fui a la playa. Leí un libro de 600 páginas en tres días. Me quedé sin ADSL casi 24 horas (lo que explica el punto anterior, lo admito). Tomé una Coca-cola en el Hotel Cristaleiro con Milk y me compré unas rosquillas. Jugué al Trivial. Fui a dar de comer a los gatitos de Kris. Tengo una muela menos (y otras dos temblorosas porque saben que tienen los días contados). Tengo menos sangre. Tengo citas y más citas médicas (porque claro, ya que estoy por aquí un tiempo me estoy haciendo un completito). Ordené mis CDs (llevaban año y medio en cajas). Volvimos a estar en una misma mesa Luneira, Milk, Nati y yo (con algunos añadidos). Jens Lekman se me insinuó por mail (efectos secundarios del Tamiflu, supongo). Comí pulpo á feira. Dormí siestas en el sofá. Me aficioné a las series detectivescas de La Sexta con mis padres. Fui al cine Imperial.

Y tantas cosas más.