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21.1.09

Bloqueada

10:05 p. m.

Strum, strum.
Dos acordes de guitarra y Ada se encoge en una esquina del sofá. Hay algo que lleva varios días preguntándose. Ahora una voz cruje desde los altavoces de su ordenador y ella siente que se arrastra con las cuerdas vocales, o con los dedos que chirrían al deslizarse sobre las cuerdas.

Es todo un poco raro, porque es verano y fuera todo es verde y rojo, y sus amigos la han llamado para ir a recoger fresas y beber vino en el bosque, pero ella simplemente colgó el teléfono sin decir una palabra. Suspiró un poquito, cree recordar. No como ahora, que escondida bajo varios cojines hace puf puf puf una y otra vez, hasta el final largo y profundo que la hace hundirse más y más, todo en la última línea de acordeón que acaba justo cuando Ada cierra los ojos.

Está pensando en muchas cosas. No en demasiadas, no son nunca demasiadas porque no le duele la cabeza ni la lengua ni la mano y eso es que todo su cuerpo es capaz de sincronizarse con la velocidad de su cerebro, lo que no dice mucho a favor de este último. Además es siempre lo mismo, es siempre ese momento hace ya tantos años que sigue atrapándola con sus manos grandes y feas. Ada lo pasa mal recordando, pero también sabe que si consiguiera por fin olvidar, su vida se quedaría un poco vacía. O por lo menos su cabeza. Así que se da la vuelta y se deja atrapar por el reloj que está parado desde entonces.

Ella dice que no, pero ya era así antes. Aunque insista en que todo su ser viene definido por un momento traumático, ya a los 3 años se zambullía bajo cojines y mantas y deseaba no salir nunca y ya sentía cómo sus pulmones eran arañados con fuerza por violines y armónicas. Y no importa cuántas mañanas la despierte el sol de forma suave y cálida, para Ada todo es frío cuando amanece. El suelo bajo sus pies descalzos, los azulejos del baño, la porcelana de su taza del desayuno.

Nadie se da cuenta de todo esto. Ven a Ada con sus patines haciendo piruetas como si nada le importase, y no se les pasa por la cabeza que ese torbellino no es delicado y suave, sino áspero y rudo. Porque al final, tantos golpes y arañazos han acabado por formar una especie de callo enorme a su alrededor y Ada ya no siente, Ada solo busca.

Solo las canciones la atraviesan como delicadas espadas y a veces, pero solo a veces, se escapa una gotita de sangre, y entonces Ada se encoge un poquito más e imagina que llora o que ríe o que escapa patinando de la jaula en la que ha decidido encerrarse. Y hace otra pirueta, y pinta nubes con los dedos llenos de barro, y busca palabras y las junta de forma bonita buscando solo crear algo bello que lo haga todo un poco más sencillo. Y debería haber ido a buscar fresas, porque son rojas y bellas, pero los malditos acordeones no se lo permitieron.

[Necesito que me ayudéis a decidir cuál es el trauma de Ada]

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5 tortugas:

Anónimo dijo...

te crees que somos freud?

Milk dijo...

Oh, no es tan necesario. Yo acabo de leer un libro entero en el que parece que la tía es tonta por alguna razon y uno espera que se la cuenten, pero resulta que no, que será química o algo así. Que está loca y punto.

Milk dijo...

(me acabo de maravillar de la gran sensibilidad que rezuma mi comentario. El libro es fantástico, por cierto).

Te de llimona dijo...

Hola, Mrs. Jones!
Me ha gustado esto de que nos preguntes en tu proceso de encallo creativo... Qué honor!
A ver, yo tengo algunas preguntas. Dices:

"Ella dice que no, pero ya era así antes. Aunque insista en que todo su ser viene definido por un momento traumático, ya a los 3 años se zambullía bajo cojines y mantas y deseaba no salir nunca y ya sentía cómo sus pulmones eran arañados con fuerza por violines y armónicas."

A ver si lo he entendido bien:
¿No puede ser que se trate de una teoría que ella misma se ha trazado -cree que tiene un trauma, pero no sabe de dónde le viene- pero que en realidad le venga de mucho más lejos?

O bien:

¿No puede ser que nunca se sepa de qué trauma se trata, como dice Milk, que, por cierto, podría citar a qué libro hace referencia jeje?

Entonces: ¿nos preguntas por la situación traumática que cree Ada que le ha provocado esa manía o nos preguntas por la que la ha causado realmente, la anterior a los 3 años?

Ahora mismo, a mí sólo se me ocurren cosas muy bestias (consecuencias de ver Dexter), o sea que pensaré un poco antes de darte alguna idea (me lo he propuesto y lo haré), mientras espero tu respuesta.
Saludos.

Mrs Jones dijo...

No va a haber continuidad, claro. Lo acabo de leer y es un relato acabado.

Qué más da su trauma.

(Pero gracias por los comentarios)

 

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