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14.8.07

La magia de Stuart y la magia de Nick

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Suena: Leonard Cohen - Who by Fire
via FoxyTunes Un año después, mi pequeño Stuart ha vuelto a actualizar su diario (anuario?) y una vez más, me ha vuelto a inspirar como lleva haciendo desde hace tantos años. Porque cuando empezó a publicarlo yo no sabía aún lo que era un blog y me parecía mágico, absolutamente mágico, que él compartiese sus pensamientos más profundos con nosotros, los pobres fans. Y deseaba poder hacer lo mismo, poder escribir sobre lo que había pensado volviendo a casa y que a alguien le pudiese interesar.

Pero todo eso fue hace ya mucho, él actualizaba de forma más o menos regular y yo imprimía sus textos y se los tenía que leer a mamá de lo mucho que me emocionaban. Ahora se le da por escribir una vez al año, y yo salto de alegría con cada entrada nueva.

Hoy hablaba de pensar y pasear, y de que que lo que de verdad querría ser es conductor de autobuses. Es un sueño extraño, porque no es una idea que se le acabe de ocurrir, desde el principio hay referencias en sus canciones a los conductores de autobuses. Yo leía y leía y me deslizaba. Sigo en bici, ¿sabes? Como cuando patinas mucho rato o pasas el día en la playa, que después al acostarte notas aún el movimiento. Pues yo voy ahora mismo en bici de forma mágica, me deslizo por Berlín de noche, por las calles anchas y silenciosas, por los parques grandes y oscuros. Y la brisa me da en la cara y los árboles susurran un poquito. Ahí estoy ahora y ahí estaba mientras leía a Stuart hablar de la magia de Nick Drake. Y está mal citar lo que él cita, pero la magia de Northern Sky está aquí ahora.

"I never felt magic crazy as this
I never saw moons knew the meaning of the sea
I never held emotion in the palm of my hand
Or felt sweet breezes in the top of a tree"

Y de pronto necesito a Nick Drake cantando en bajito y me da rabia porque no tengo nada de él aquí.

Sigo deslizándome, cruzando la ciudad, pasando por delante de casas de colores y cafeterías con terraza. Saludando a los amigos de mi ciudad perfecta.

Shhhh.

6.8.07

Karl Marx Allee

El tiempo empieza a volar y yo, en mi concepción visual del calendario, me aferro a las líneas que separan un día de otro, pero un fuerte viento me arrastra hasta el siguiente negativo. Compagino turismo diurno con turismo nocturno, amigos viejos con amigos nuevos, idioma 1 con idioma 2 con idioma 3, y mi mente vuelve a estar llena de brisa y conocimientos.

Hoy nos llevaron de visita por la calle Karl Marx Allee, un tour en alemán del que puedo decir orgullosa que entendí casi todo. Cosas como que antes de la guerra, la calle se llamaba Frankfurterstr., y era muy larga (como ahora) y llena de edificios arquitectónicamente valiosos. Pero la guerra (la segunda) lo destrozó todo. Entonces llegaron los comunistas y llamaron a la calle Stalinstr. y se les ocurrió que podían hacer de la avenida algo representativo del socialismo. Y sus intenciones eran buenas, querían hacer edificios en los que viviera la gente de forma digna, edificios con agua caliente, calefacción central y baño en cada vivienda. Que los proletarios vivan en palacios, decían.

Y comenzaron a construir. Pero no había dinero ni material ni hombres (muertos en la guerra) y todo fue despacio. Se les ocurrió reciclar las piedras de las ruinas, así que las mujeres se dedicaron a limpiar y esculpir piedras de edificios bombardeados para reutilizarlas en los edificios nuevos. Y construyeron así algunas viviendas, pero muy pocas en realidad. La gente que consiguió casa en Karl-Marx Allee (mediante un sorteo) vivía en condiciones de lujo, pero todos los alrededores eran de pobreza.

El 17 de junio de 1953 los trabajadores se rebelaron y se manifestaron a lo largo de la avenida en contra del régimen, y la URSS envió sus tanques y murió gente y hubo heridos. Después se corrió un tupido velo y el tema es tabú aún ahora. En el Oeste llamaron a una calle 17 Juni. para provocar, y el 17 de junio se convirtió en día festivo.

Hay mil libros sobre ese día, nos dicen, y mil teorías. Algunos creen que fue el oeste el que empujó a los trabajadores a rebelarse. Otros creen que no. No se sabe bien qué pasó y, de todas formas, nadie quiere hablar de ello.

 

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